27.3.07

Es cursi... a mi me gusta lo cliché, si pega con el momento en el que estoy, claro... sino suena ridiculo y sin sentido.

Campanas en la noche
Los Tipitos.

Un hombre de frente a una ventana
Súper lúcida la mirada
Recorre el paisaje y no, no es su interior, es luna.
Son sombras lejanas del bosque
Es algo raro en las estrellas, sonidos que inducen temor
Y también melancolía de esperar
De esperar
Esperar que ella vuelva y le diga acá estoy mi amor
no existe el olvido, acá estoy mi amor de vuelta he venido
Lo puedes creer, no existe el olvido mi amor
No existe...Su mente inquieta se puebla de historias
Su cuerpo es solo memoria
Es eso que hay que sentir
Con paciencia infinita
Andando las calles ajenas
De hombres que al fin le dan pena
Campanas en la noche ruidos de melancolía
De esperar
Que esperar?
Esperar que ella vuelva y le diga acá estoy
mi amor no existe el olvido, acá estoy mi amor de vuelta he vencido
No puedes creer, no existe el olvido mi amor
No existe...Delirio, tremendo, ficción literaria
Secretos que fueron plegaria
Espejo maldito que al fin,
Duplico toda su vida
Andando las calles ajenas
De hombres que al fin le dan pena
Campanas en la noche ruidos de melancolía
De esperar
Que esperar?
Esperar que ella vuelva y le diga acá estoy mi amor
no existe el olvido, acá estoy mi amor de vuelta he vencido
Lo puedes creer, no existe el olvido mi amor
No existe...

11.3.07

Tenemos lunares en los mismos lugares,
pero no alcanza y se nos muere la piel.
No hay suavidad en esa luz que derramas o que derramamos...
Incredulo, no te olvides que vos tenias una llave
Y que la perdi por que quise, por que no se donde me doles.
No vas a cambiar.
No nos vamos a cambiar mas que de ropa.
Pero si vas a ser otro, mas hermoso que hoy, siempre mas que entre estas paredes.

7.3.07

No me gusta la palabra "bumerang" la escribí y me dio escalofríos del asco, por lo que significa, por lo común de se lugar, por que me refleja un momento que no quiero.

1.3.07

Un día me obsesioné y miraba a todos dormir en la calle, podía ver a cada persona en su sueño.
Cuando cruzaban una calle podía sentir que estaban corriendo, cayéndose en el vacío, esa muerte en sueño.
Cuando veía a un hombre y una mujer que iban de la mano, podía sentir como se rozaban en la noche, como algunos solo se querían escapar de la cama.
Llegue a ver, como dentro de una garganta pasaba la saliva, lenta, junto con el aliento putrefacto de quien se duerme sin haber sonreído en todo el día.
Un día vi un hombre que soñaba a una mujer, y me imagine que yo era esa mujer.
En una avenida, vi a dos amigas, una soñaba con que era de nuevo una niña, la otra soñaba con que asesinaba a su madre y ambas soñaban que eran hermanas.
Pero lo mas raro de todo fue verme a mi misma, soñando con otros y que esos otros sabían de mis sueños.

CANSANCIO

Cansado.
¡Sí!
Cansado
de usar un solo bazo,
dos labios,
veinte dedos,
no sé cuántas palabras,
no sé cuantos recuerdos,
grisáceos,
fragmentarios.

Cansado,
muy cansado
de este frío esqueleto,
tan púdico,
tan casto,
que cuando se desnude
no sabrá si es el mismo
que usé mientras vivía.

Cansado.
¡Sí!
Cansado
por carecer de antenas,
de un ojo en cada omóplato
y de una cola autentica,
alegre
desatada,
y no este rabo hipócrita,
degenerado,
enano.

Cansado,
sobre todo,
de estar siempre conmigo,
de hallarme cada día,
cuando termina el sueño,
allí, donde me encuentre,
con las mismas narices
y con las mismas piernas;
como si no deseara
esperar la rompiente con un cutis de playa,
ofrecer, al rocío, dos senos de magnolia,
acariciar la tierra con un vientre de oruga,
y vivir, unos meses, adentro de una piedra.

Oliverio Girondo